De la Infancia a la Adolescencia
Cuando somos
pequeños nos hacemos muchos castillos en nuestra pequeña cabecita y de ahí
sacamos nuestro mundo ideal, donde pensábamos que lo que hacen nuestros mayores
es muchos más divertido que ser niñ@. Porque cuando eres pequeño nos acostumbran
a decir las palabras:" es que tu eres muy pequeño para esto", siempre
somos pequeños para todo y pensamos ¿y si fuera mayor?. Pero llegamos a la adolescencia
las hormonas nos hacen sentir la locura
por aventuras, el sentir que ya somos mayores pero no adultos, se nos meten manías
y inseguridades , una vez leí que tenemos dos momentos en la vida que nos
sentimos como "Adolescentes" una cuando tenemos dos años y
sentimos el yo, queremos experimentar jugando y haciendo todo solos y después
la segunda en la adolescencia que hacemos prácticamente parecido quieres
explorar , probar y poner nuestras normas,!! pero que equivocados que estamos¡¡.Ser niños es el tesoro más valioso, la diversión,
y las ganas de vivir están a flor de piel, solo pensamos en divertirnos, si mama ese día cuando vaya al kiosco te comprara esa piruleta que tanto te
gusta. Va pasando los años, los meses, con los juguetes que jugabas ya no te
parecen divertidos o no quieres jugar con ellos por si te dicen mañaca, porque
quieres demostrar lo mayor que eres.
Empiezas a salir con tus amig@s y a pensar en
chic@s a pensar como de pequeño en tus
propias normas , piensa que por ser "mayor" tus padres tiene que
cumplir tus normas, los ves a tus padres como enemigos, cuando es todo lo
contrario tus padres son los únicos aliados que darían la vida por ti. Pero la
adolescencia no te deja ver esa parte de tus padres. Cuando llegas a los 30 los
necesitas más que nunca, hasta más que cuando eras pequeños y si vives lejos de
ellos ya te digo yo que el doble. Una día que estas triste y necesitas
desahogarte ,llorar encima del hombro de tu madre y expresarle aun que pienses
que no te va a entender los motivos por lo que estas así. Yo quiero disfrutar
de mis padres porque cuando no los tenga no quiero pensar el tiempo que perdí
cuando los tenia, o en los momentos que me necesitaron saber que estuve al lado
de ellos porque ellos han dado todo por mi y ahora me toca darlo todo por
ellos. Sé que como mis padres el amor que ellos me tienen que es diferente al
de otras personas.. Tengo una pareja excepcional, que me quiere con locura, que
haría todo por mi y que su amor es similar que el de mi familia, y mi diminuta
casualidad es el mi tesoro a día de hoy, es la que me da todo al lado de mi
pareja para salir a delante con fuerza, ganas de levantarme y saber que tengo
que luchar por ellos.
En conclusión yo he
tenido una infancia riquísimamente buena pero una adolescencia ricamente mala. Así
que si algún joven me lee decirte que nunca juzgues no pienses que tu familia,
tus padres concretamente están encontrar de ti, tus padres siempre querrán lo
mejor para ti, porque eres su vida, su fuerza, amor y sobre todo quieren lo
mejor para ti.

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